En FACE, humano y persona no es lo mismo. Ahora podemos contar con un mundo en el cual habitan humanos con altos niveles de desarrollo personal y humanos con pobres y hasta decrépitos niveles de desarrollo personal. Todos ellos tienen acceso a la tecnología moderna, se visten igual o de manera parecida, son bípedos, comen con cubiertos y es muy fácil confundirlos. Sin embargo: ¨por sus obras los conoceréis¨.Estamos plenamente de acuerdo con Francisco Varela, cuando sugiere que una de las grandes equivocaciones en la educación de la cultura occidental es que nos hemos preocupado más por enseñar y aprender ¨lo que debemos hacer¨ en vez de preocuparnos por ¨cómo debemos ser¨.

Estamos invitando a la ¨ejecución armónica de los subsistemas de la mente humana¨. ¨Armonía¨, para nuestro caso, es el hecho simple de que estos subsistemas se apoyen y se favorezcan mutuamente o, por lo menos, no se estorben entre sí. Igualmente, para el caso de los humanos, la expresión ¨apoyen¨ significa que la ejecución está encaminada a favorecer los procesos de expansión de la conciencia humana o, lo que es lo mismo, de su conciencia social.

En FACE proponemos que ¨amar¨ es una disposición y también una acción mediante las cuales una persona genera el mayor número de beneficios a los demás, y que este beneficio lo entendemos como cualquier actividad que promueva o al menos no obstaculice el desarrollo humano. El amor es un acto creativo realizado por las personas que aman. El amor existe solo como acción amorosa, el amor se vive, se siente, se expresa y se aprende. Aprendemos a amar, amando y siendo amados; y la forma como hemos sido amados, repercute en nuestra disposición para amar.